La caída del petróleo es cada vez menos deflacionaria

La caída del petróleo ha sido uno de los principales factores en contribuir a que la inflación no haya aumentado pese a la fortaleza económica de las principales economías occidentales. Dada la enorme volatilidad de los precios durante los últimos 18 meses, es interesante reseñar la influencia decreciente del crudo en las cifras de inflación registradas.

En el Reino Unido, el mecanismo más directo a través del cual los cambios en el precio del petróleo repercuten sobre la inflación es el precio de la gasolina. Las caídas del coste de insumos se traducen en una caída del precio en la gasolinera. No obstante, dicho precio de venta final no solo depende del precio del petróleo, sino que incluye además el coste de transporte, el margen del minorista, y sobre todo impuestos y aranceles. Según petrolprices.com, el coste de un litro de gasolina se puede desglosar como sigue:

Aranceles: 57,95 peniques

Producto: variable

Minorista/suministro: 5 peniques

IVA: 20%

Empleando lo anterior como referencia, podemos examinar cómo los cambios en el precio del petróleo (producto) afectan a la cifra principal de inflación. El gráfico siguiente muestra el efecto de cambios en el precio del petróleo sobre el precio de la gasolina en los surtidores británicos.

Efecto de cambios en los precios del petroleo sobre el precio de un litro de gasolina en el Reino Unido

Como era de esperar, la relación no es directa. A medida que cae el precio del petróleo, su efecto en el precio de la gasolina es cada vez menos importante, al representar una fracción decreciente del precio total en la gasolinera. Así, una caída del 50% en el precio del petróleo (de 160 a 80 dólares) supone aproximadamente un descenso del 35% en el precio de un litro de gasolina (de 267 a 172 peniques); una caída adicional del 50% en el precio del petróleo (de 80 a 40 USD) representa una caída del 28% en el precio de la gasolina, y una nueva baja del 50% (de 40 a 20 USD) se traduce solo en una caída del 19% en el precio final del combustible. Aunque el tipo de cambio entre el dólar y la libra esterlina es otro factor determinante para el precio de los combustibles en el Reino Unido –habida cuenta de que el petróleo cotiza en dólares–, lo anterior ilustra que, a medida que cae el precio del crudo, su efecto en la inflación es cada vez menor.

La debilidad de los precios del petróleo también tiene un efecto secundario adicional: a medida que caen los precios, disminuye también el porcentaje que representan en la cesta de la inflación. De este modo, las caídas del precio de la energía restan importancia a esta partida en el cálculo de la cifra principal de inflación.

El actual abaratamiento del petróleo se acerca a su fin, y su efecto sobre la inflación es cada vez más bajo. Al existir otras áreas de escasez, como por ejemplo el mercado laboral, nos sorprendería que la inflación permanezca tan baja durante 2016. El impulso a la baja de las caídas del petróleo sobre la inflación tendrá cada vez menos trascendencia a mientras dure el mercado bajista de esta materia prima.

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

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