Reacción de los mercados de renta fija al voto del Reino Unido por la salida de la UE

El Reino Unido ha votado por abandonar la UE. Desde primera hora de la mañana, estamos siendo testigos de importantes movimientos en los activos de renta fija después de que los mercados financieros hubieran descontado en gran medida la posibilidad de la permanencia atendiendo a los últimos sondeos de opinión y, más concretamente, a las casas de apuestas, donde dicho resultado contaba con importantes respaldos. Las mayores oscilaciones han tenido lugar en los mercados de divisas, donde la libra ha caído desde aproximadamente 1,50 hasta 1,36 con respecto al dólar para marcar su mínimo histórico desde 1985. El US dollar index ha repuntado aproximadamente un 3%, y el mayor ganador en este escenario de “risk off” ha sido el yen japonés, que ahora registra un alza del 3,6% frente al USD. Por su parte, el euro está siguiendo una evolución negativa mientras se digieren las implicaciones económicas y políticas del voto británico por la salida de la UE. Ahora, cabe preguntarse si el crecimiento europeo se verá afectado, si el resto de naciones de la Unión celebrarán sus propios referéndum y qué implicaciones tendrá la decisión del Reino Unido sobre los países de la periferia y el sector bancario europeo. En estos momentos, el euro se deja un 3% frente al dólar. En esta mañana de aversión al riesgo, las otras grandes damnificadas  son las divisas de los mercados emergentes. El peso mexicano por ejemplo se ha apuntado una caída del 6%.

Dentro de los mercados de renta fija, los treasuries a 10 años han recuperado 25 pb (más de dos puntos) de ayer a hoy, y el bund alemán ha retrocedido significativamente hasta territorio negativo y actualmente cotiza a un nuevo mínimo histórico de -15 pb. Esta situación se produce tras la venta masiva de deuda gubernamental experimentada el jueves ante la previsión de que el Reino Unido permanecería en la UE. Asimismo, se espera que los mercados de gilts repunten también una vez abran a las 8:00 horas, y todas las miradas se dirigen ahora al Banco de Inglaterra, que se ha comprometido a garantizar abundantes volúmenes de liquidez dentro del sector bancario. No obstante, no descartaría una rebaja de los tipos por parte de dicho organismo a finales de esta mañana, quizá del 0% al 0,5% (si bien es altamente probable que dicho movimiento desencadene una venta masiva adicional en la libra esterlina). Aunque también se había apuntado la posibilidad de una posible rebaja de la calificación crediticia del Reino Unido en el supuesto de que el país optase por el brexit, por lo general los mercados tienden a no penalizar las rebajas de calificación en bonos soberanos de alto rango (como de hecho le sucedió a Estados Unidos al perder su AAA), ya que no existe un riesgo de incumplimiento significativo para aquellas naciones capaces de imprimir su propia moneda.

Tras conocerse los resultados, los “peor parados” de los mercados de bonos han sido los activos de renta fija de mayor riesgo, y los títulos italianos y de otros estados de la periferia europea registran evoluciones negativas a medida que van intensificándose los temores por una adicional fractura de la UE. De hecho, las rentabilidades (TIR) de los bonos italiano y español a 10 años se han incrementado en 30 pb en lo que va de mañana. Asimismo, los diferenciales de la renta fija periférica registran ampliaciones de 60 pb en el espacio de la deuda senior y de hasta 130 pb en el de la deuda subordinada. Los bancos en su conjunto –incluso la de los países core evolucionan también negativamente en comparación con los bonos corporativos tradicionales, y la deuda bancaria senior y subordinada se amplía en 50 pb y 100 pb, respectivamente. Por su parte, los diferenciales de los bonos corporativos registran ampliaciones de entre 20 pb y 80 pb. Pese a los rumores sobre la posibilidad de que los máximos organismos monetarios pudiesen lanzarse a la compra de activos de alcanzarse niveles tan bajos, nos mostramos escépticos sobre el hecho de que se hayan registrado niveles de negociación sustanciales a estas alturas del día. La renta fija de mercados emergentes registra caídas en todos los casos, y la deuda turca, sudafricana y húngara en USD marca bajadas de 2, 3 y 6 puntos, respectivamente. El mercado del high yield se ha mostrado extremadamente débil durante el arranque de la jornada, y el Crossover index ha llegado a registrar en un determinado momento una ampliación de 120 pb para, posteriormente, recuperar parte de las pérdidas y quedar en estos momentos con una ampliación de “tan solo” 80 pb.

Fundamentalmente, la venta masiva en activos de riesgo presenta una serie de oportunidades para los inversores a largo plazo. Los mercados de crédito ya habían descontado en sus valoraciones un nivel de incumplimiento muy superior al que nosotros considerábamos probable, y los movimientos que estamos observando en el día de hoy no hacen sino incrementar la sobrecompensación del riesgo de impago. Sin embargo, a la vista de la posibilidad de que la liquidez permanezca en niveles bajos a lo largo de la jornada (y quizá durante los próximos días hasta que se aclaren las implicaciones del resultado del referéndum de ayer), anticipamos que las oportunidades de captar ofertas atractivas serán limitadas.

En lo que respecta la economía, un 90% de los economistas preveían que un voto por la salida resultaría negativo para el crecimiento del Reino Unido, hasta el punto de que algunos llegaron a aventurar que la mera incertidumbre en relación con el resultado de la votación había descontado ya 50 puntos básicos al crecimiento del  PIB británico. Como era de esperar, es probable que las intenciones de inversión se vean retrasadas por la mayor precaución con la que actuarán las empresas y los hogares. Tampoco puede descartarse que tenga lugar una recesión. Ahora que posiblemente las previsiones de crecimiento mundial serán más débiles, creemos que la Reserva Federal estadounidense no moverá ficha y se abstendrá de aplicar incrementos en los tipos en el futuro inmediato. Sin embargo, la inflación británica es un asunto bien distinto, ya que una caída de esta magnitud en la libra esterlina incrementará los precios de la importación. Tras una larga serie de años en los que la inflación ha permanecido por debajo del objetivo, es posible que ahora escale hasta cifras superiores al 2%. Sin embargo, por el bien del crecimiento y la estabilidad financiera, es improbable que dicha situación suscite una respuesta por parte del Banco de Inglaterra, que como ya mencionamos anteriormente optará probablemente por rebajar los tipos en primera instancia.

Para terminar, solo me resta mostrar mi enfado por no haber encontrado cafeterías abiertas en Cannon St a las 6:00 h de esta mañana.

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

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