La respuesta de los mercados de renta fija a la victoria de Trump

Ahora que Donald Trump ha pronunciado su discurso de la victoria y va a convertirse en el 45º presidente de los Estados Unidos, queremos ponerles brevemente al día sobre lo que estamos observando en los mercados de renta fija y de divisas desde ayer por la noche. Para los bonos, de momento, el impacto del desenlace electoral ha sido relativamente moderado. Los mayores movimientos se han producido en los mercados de renta variable (el índice Nikkei se ha dejado un 5%). La pasada noche, el peso mexicano era el barómetro del resultado probable, repuntando en primera instancia, para luego perder terreno con gran rapidez. Ahora se ha depreciado un 10% frente al dólar, que también ha caído al anticiparse menos subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. El índice DXY USD registraba un descenso del 0,8% esta mañana, mientras que el yen –que suele apreciarse durante episodios de aversión al riesgo– ha subido un 2%.

Al aumentar las expectativas de una victoria de Trump durante la pasada noche, el mercado de deuda soberana estadounidense protagonizó un fuerte rally. Tal desarrollo podría parecer perverso, dado que Trump ha planteado abiertamente la opción de aplicar quitas a los inversores en treasuries, pero obedece a una huida hacia la calidad por parte de los inversores. Todo apuntaba a que la Fed iba a aplicar con toda seguridad una subida de tipos de 25 puntos básicos en diciembre, pero la incertidumbre que comporta la victoria de Trump reduce considerablemente la probabilidad de tal medida. De hecho, ¿continuará Janet Yellen al frente de la Fed bajo un régimen Trump? La probabilidad implícita de una subida del precio del dinero ha caído de más del 80% al 50%, y las expectativas de tipos para 2017 también han disminuido. Las rentabilidades (TIR) del treasury a 10 años se desplomaron 14 puntos básicos (pb) –del 1,88% al 1,74%– al quedar claro el resultado de las elecciones, pero tras ello han vuelto a subir hasta el 1,81%. Con todo, hemos visto una caída relativamente modesta –de 5 pb– en la TIR del bono estadounidense a 10 años.

El impacto ha sido más pronunciado en la forma de la curva de tipos americana: los bonos soberanos de mayor vencimiento han caído, con lo que la TIR del bono a 30 años ha subido en 5 pb. Sabemos muy poco sobre las políticas económicas de Trump, pero un estímulo fiscal instrumentado mediante recortes de impuestos y gasto en infraestructura parece probable (las políticas implementadas por Ronald Reagan en su primer mandato podrían servir de guía). Cabe esperar un aumento de la emisión de deuda soberana en el medio plazo, lo cual suele conducir a una mayor pendiente de la curva. También hay que recordar que el mercado de renta fija estadounidense tiene un porcentaje elevado de capital extranjero, que incluye a países como China, sobre los que Trump ha realizado comentarios poco amistosos. El 50% del mercado de treasuries se halla en manos de inversores extranjeros (China posee un 19%, Japón un 18%), y en el caso del mercado de deuda corporativa americano, dicho porcentaje asciende al 30%. Los extranjeros –y sobre todo China– ya se han convertido en vendedores netos de deuda pública estadounidense en los últimos seis meses. Los bunds alemanes también han repuntado en unos 5 pb.

Por lo demás, la respuesta de los mercados de crédito ha sido apagada en comparación con los de renta variable. El índice de crédito CDX IG USD ha experimentado un aumento de diferencial de 5 pb –hasta los 80 pb–, y el iTraxx High Yield europeo ha visto ensancharse el suyo en 17 pb. Estos movimientos son muy moderados, aunque como es de esperar, la actividad directa en los mercados de crédito todavía es muy baja, y la liquidez durante la jornada de hoy será reducida. En el segmento high yield hemos visto un precio, del bono de la cementera mexicana Cemex, alrededor de un 1 punto por debajo del de ayer; tal desarrollo no parece excesivo, y nadie sabe si podrá vender sus bonos en ese mercado. Los emisores bancarios estadounidenses han experimentado una subida de diferencial de 12 pb, y sus homólogos europeos de 20 pb. Los convertibles contingentes (cocos) han retrocedido de 2 a 3 puntos.

La principal implicación para los inversores de lo ocurrido ayer por la noche es la siguiente: sin crecimiento de la renta para la mayor parte de las poblaciones en las economías desarrolladas desde la Gran Crisis Financiera (a excepción del 1%), los partidos y candidatos establecidos están sufriendo un duro castigo electoral. La cosa no acaba aquí: el mes que viene tenemos un referéndum sobre la reforma constitucional en Italia, y en 2017 se celebrarán muchos más comicios. ¿Podría Le Pen ser elegida como Presidenta en Francia? Esta mañana he visto una estadística reveladora: en los países del G7, un 65% de los padres creen que sus hijos estarán en peor situación que ellos. A la luz de los giros electorales en el Reino Unido con el brexit y ahora Estados Unidos, ¿reaccionarán los partidos políticos establecidos prometiendo expansiones fiscales significativas? ¿Podría la votación de ayer noche desencadenar el fin de la austeridad global?

El valor de las inversiones fluctuará, por lo que el precio de los fondos puede subir o bajar, y es posible que no recupere la inversión inicial.

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