Cuando los presidentes de EE. UU., Francia y Gran Bretaña cancelan su viaje al Foro Económico de Davos, la meca de la globalización de las dos últimas décadas, para hacer frente a problemas internos, no es de extrañar que los inversores estén preocupados por el descenso del comercio mundial, las políticas aislacionistas y, por tanto, un menor crecimiento global. Los datos de esta semana parecen…
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